martes, 30 de noviembre de 2010

Sorginak - Hechiceros Exóticos para Ars Magica (I)

Tradición Mágica – Sorginak y Aztiak (Sorginak Mágicos)

Estos hechiceros y hechiceras pueblan los territorios de los Vascones, herederos de los antiguos aliados y enemigos de estos (celtas, romanos y godos) en distinta medida. Se distinguen de sus compañeros feéricos en que su poder proviene del Reino Mágico y en seguir tradiciones en lugar de los dictados de las hadas. Habitan con profusión en lugares apartados en donde algunas veces les buscan por su consejo gente que quiere aprender de ellos. Hay tanto hombres como mujeres, y se distinguen según su especialidad, la habilidad de Tomar (Sorginak) o la de Visiones (los Azti). Algunos afirman que Apromor procedía del primer linaje, lo que hace que algunos Flambeau sean respetuosos con estos hechiceros.

Virtudes y Defectos Requeridos: Maña con Tomar (Sorgin) o Maña con Visiones (Azti), Susceptibilidad a lo Divino.
Artes: Todas las Artes Gruagach.

Historia y Cultura:
Las Sorginak son las hechiceras guardianas de las antiguas tradiciones vascas, siendo un nombre genérico en gran medida, puesto que existen también Sorginak feéricas siendo estas mágicas. Los Aztiak por el contrario son siempre mágicos. Tienen las Sorginak como misión castigar a quienes intentan apropiarse de lugares sagrados, lo que les garantiza unos recursos sobrenaturales amplios para hechiceros solitarios. Celebran reuniones alternativamente. Un Azti por el contrario garantiza consejos a aquellos que se lo piden y lo merecen.
Los seres que habitaban las tierras bascas ancestrales, conocidos como Jentilak y comparables a gigantes, erigieron cromlech y dólmenes como los Mairu (o Maurak, unos extraños habitantes no del todo humanos). Sus descendientes heredaron su fuerza y el beneplácito de las fuerzas invisibles. Pero con la luz que anunció la llegada de Kixmi (Cristo), uno de esa raza les conminó a adorar a ese nuevo Dios, pero todos ellos se escondieron o murieron derrotados por santos, clérigos o héroes que contaban con la gracia de Dios. Aún así perduran sus hijos mortales: Sorginak y Aztiak.
Dada la reciente conversión al cristianismo de la región, el Paganismo es habitual, pero está en decadencia. Los Sorginak son defensores de sus dioses antiguos y de los seres sobrenaturales que se han refugiado fuera del alcance de Cristo y su Iglesia: Regios debajo de construcciones megalíticas, Auras en lugares remotos y así. Sin embargo, como sacerdotes y sacerdotisas ancestrales también deben mantener vínculos entre los dioses y seres ancestrales, las tierras que han abandonado y los que antes les debían deferencia. De ahí proceden dos costumbres: la celebración de akelarres y eperlanda (campo del chivo y prado de la perdiz respectivamente), y que estén padeciendo la influencia de otros reinos. Las Sorginak y sus aprendices sirven a Mari, a través de no sólo la guardia de sus santuarios, proteger a sus líneas familiares (míticos linajes nobles y hechiceros que son sus descendientes) y mantener vivos los antiguos relatos. La conexión con los poderes ancestrales les va arrebatando su humanidad, y en ocasiones se les confunde con los seres como los Mairak, los Jentilak y similares, incluidas las Lamias (Y sus masculinos los Lamiñak). Otras deidades son Akerrbaitz, Culebro, Maju y otros seres que son acompañantes de la propia Diosa (si son distintos nombres a la misma criatura o entidad o distintas deidades se desconoce fuera de las propias Sorginak), o Urtzi, una especie de forma vasca de Jovis, dios del cielo, que suele ayudar a los Aztiak como Mari a las Sorginak. Olentzero es un ser feérico que trae regalos a los niños en Navidad y parece una especie de anciano leñador o carbonero, e incluso algunos santos han pasado a ser seres tenidos en cuenta por las brujas.
Los Akelarres (y Eperlandas) son reuniones en nombre de un antiguo dios o espíritu que tenía la forma de un macho cabrío, y esto les ha atraído mala fama o incluso corrupción. En otras reuniones piden favores a su antigua Diosa, que ahora aparece con forma de una poderosa señora feérica (puede que una suplantadora o versión), pero que aún su personificación o Aspecto Mágico aún responde. Debido a una búsqueda de aprendices han tenido que a aceptar en sus filas a hechiceras que comparten poder y naturaleza con otros reinos: Feéricas, Infernales y Divinas. Eso ha aumentado las tensiones en las filas de estas hechiceras y hechiceros. Igualmente algunos se han unido a la Orden de Hermes.

Magia:
Practican la magia exactamente igual que los Gruagachan pictos, con la única excepción que utilizan el Aquitano o Euskera Arcaico para todo lo que utilizan los Grauagachan el Picto. En sí es el Aquitano el idioma que hablan las criaturas sobrenaturales Vascas. Es comprensible con diferencia de 2 por otro hablante de algún dialecto de la lengua Vasca, una especialidad en brujas o seres mágicos puede reducirlo. Dado que no existe apenas tradición literaria fuera de los escasos textos arcanos no es muy importante, puesto que normalmente es en latín o alguna lengua como el castellano en la que estarán escritos los textos. El Alfabeto latino es usado por estas hechiceras para sus prácticas mágicas.
La única diferencia entre los poderes de las Sorgiñak y los Gruagachan es la capacidad de estas de usar el Rango de Conexión Arcana y el Objetivo de Límite, aunque sólo de una única y determinada manera. A las Sorginak, al finalizar el mínimo de su aprendizaje, su mentor les realiza un tatuaje encantado que les garantiza de la Virtud de Ceremonia mientras mantengan su palabra y su fidelidad al Aquelarre. Pueden usar Ceremonia de la forma apropiada, pero requieren Vis para afectar al Objetivo de Límite además de realizar el ritual. Por cada Magnitud final del hechizo gastan un peón de Vis utilizable para el conjuro y de media hora que gastan realizando el ritual. Esto requiere tener aprendido el conjuro, con lo que si rompen la geasa que les condiciona la Virtud, perderán todo conjuro que también posea esas guías, puesto que es la Habilidad de Ceremonia lo que les capacita para usarlo. Pueden también dar la capacidad a No Dotados o aprendices con una duración menor, sólo para realizar los hechizos en los Límites. Estas actividades son muchas veces realizadas durante sus reuniones, aquelarres y eperlandas.
La Corrupción tiene distinto efecto según el sexo del hechicero, pero no es muy diferente de la Transformación en Troll de los más norteños de este tipo de hechiceros, pero los Aztiak y Sorginak son siempre transformados en Jentilak y Maurak respectivamente, unos tipos de Gigantes y humanos mágicos, mientras que las mujeres de la tradición adquieren rasgos de Mari hasta desaparecer todo rastro de humanidad e incapaces de salir de Auras o Regios Mágicos. Los resultados de la transformación no son muy distintos de los otros, sólo que las mujeres suelen tener pies hedidos o maldiciones que les previenen de acercarse al Dominio, además de padecer ciertas otras maldiciones y pasar a formar parte del cortejo de la propia Mari, similares a las lamias (ninfas de esta región).
La versión propia del Misterio del Alma Externa no crea un vínculo con un pequeño objeto oculto, si no que ata al hechicero con un refugio sobrenatural. Puede ser el lugar donde su grupo celebra los akelarres, lo que utiliza como equivalente a laboratorio o un punto secreto e inaccesible. Igual que para los hechiceros de otras tradiciones similares, un ligero daño basta para romper el encantamiento, pero ese daño incluye afrentas simbólicas: romper un tabú impuesto en el ritual dentro de ese lugar, destruirlo totalmente, conquistarlo u ocupar lo rompen el vínculo como una arañar una piedra donde contenga el alma de un Gruagachan. Un lugar pequeño puede ser más fácil de desacralizar que uno mayor, considera la puntuación de Cultura Local o Cultura Sorgin (la menor) multiplicado por la puntuación de Aquitano del hechicero para ver la extensión máxima en pasos con la que se vincula. El otro misterio, el que les une a un espíritu o animal invisible, conocido en Escocia como Fetch, es igual pero en ocasiones le llaman desde jentiles hasta mamur, suelen ser hombres de aspecto extraño y no animal.

Personajes:
Los personajes deben elegir si son de un Azti o Sorgin o Sorgina, elegir la virtud adecuada y el defecto de Susceptibilidad a lo Divino. Más allá de eso los miembros con el Don no cuentan apenas con defectos o virtudes o defectos requeridos, aunque sí habituales: Sangre de Gigante, Reservas de Fuerza, Duro, Grande, Sangre de Hada, Constitución Resistente, Determinación, Fuerza de Voluntad. Al menos alguno de estos rasgos ha de ser tenido en cuenta para iniciar a los No Dotados, no necesitan todas pero sí alguna. Existen poderes que personajes grog pueden poseer para que cuenten como miembros de la tradición como Premonición o Magia Campesina (Ver Sundered Eagle) a discreción del narrador y el grupo. Dotadas o no, es habitual que cuenten con la Virtud “Pacto Espiritual” con alguno de sus Dioses o genii loci más poderosos.
Todos los miembros de la Tradición son entrenados en Cultura Sorginak, Cultura Mágica, Aquitano, Atención, Cultura Feérica, Penetración, Liderazgo y Cultura Vasca además de las Artes de la Tradición. Los miembros con el Don tienen Artes Liberales.
Algunos miembros de la Tradición poseen habilidades de otros reinos como Magia Ctónica, Magia Sagrada o Métodos y Poderes de los otros Reinos. Algunas poseen el defecto de Familiar Demoníaco o el de Homunculi Magi (en ambos casos con la forma de unos sapos llamados Maridillos); sobre todo aquellos que no avanzan en los Misterios más propios de la Tradición.


[Chicos una cosa de Ars más, no será la última pero quiero escribir algo distinto pronto, mañana ya para daros la bienvenida a Diciembre bien, de parte de vuestro amigo y ciber vecino Mario]

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